Selección personal: El emo, más allá de American Football

El asunto es que American Football sacará disco. Onda de verdad, 2016, American Football saca disco. Su único disco lo sacaron cuando recién me estaba aprendiendo a limpiar el poto. Conocí a AF hace muuushos años, por ahí por el 2008/2009, y me dejó marcando ocupado que una banda mezclara el emo con instrumentales jazzeras. Me pasaba horas en el columpio del patio de la casa en la que vivía en ese entonces escuchando The Summer Ends, desarmándola, entendiéndola en su maravillosa complejidad. Y sacarán disco este año, cosa que hasta hace unos meses era incierta tras la reunión de la banda, y me fui a la cresta con la noticia. Básicamente porque el emo ha sido uno de los géneros musicales que más me ha marcado, [hipster] incluso antes de que toda la gente cool que conozco los tomara en cuenta después de tocar en buenos festivales como el Primavera Sound [/hipster].

El punto es que American Football no sólo marca el género y deja un montón de bandas que predican su palabra, hay además muchas otras ramas del emo que vale la pena escuchar si les gusta romperse el alma escuchando música horriblemente triste. Es que algunos somos así. Bueno, vayamos por orden cronólogico o por mis categorías mentales. Aunque todo depende mucho también de la zona de yu es ei desde donde se haya originado la banda.

I’m not playin’ with you, yeah you

El emo no es cualquier cosa. Partamos por su origen: el hardcore punk, otra categoría musical preciosa de la que algún día podemos hablar también. El sonido y la temática del estilo en los 80s puso la piedra donde se construiría la iglesia del emo: Rites of Spring, Embrace y mi favorita de la época: Fugazi. Lo bacán de estos tiempos es que el sonido sigue siendo puramente punk con un poco de llanto en las letras y con la voz intensa que otros heredarán después, y se habla más de post hardcore en su estado más puro y del emocore.

No voy a hacerme la que maneja 100% esta época porque nunca me enchufé del todo con el género en este tiempo, pero bueno ¿les suenan esas guitarras en Rites of Spring? Seguirán apareciendo, porque precisamente el emo se va alejando instrumentalmente del punk en gran parte gracias a las guitarras. Fíjense en algo que no hace el punk de esos tiempos ¿intros de guitarras suavecitas? ¿A quién culpamos de esta transformación que comienza en esta época? Se me ocurre alguien: The Cure. Bienvenidos al emo:

Serving Midwest Realness

Probablemente la piedra angular de este post y la parte que más mezcla épocas distintas porque es precisamente la que musicalmente creó más influencias. El midwest (llamado así por la zona de EEUU donde en su mayoría se originaron) fue puliendo todo lo punk que había instrumentalmente en el emo y fue fijándose cada vez más en las letras, y también se mezcló con los estilos musicales que estaban de moda a principios de los 90s.

En esta primera mitad de década sin duda Sunny Day Real Estate hizo lo suyo, mezclando un estilo más indie y grunge en sus discos con el toquecito punk tan necesario, pero que después del Diary va perdiéndose un poco, para desgracia de los puristas del género y para fortuna mía: How It Feels To Be Something On y The Rising Tide muestran cómo una banda puede ir madurando a un emo propio, interpretando el género más allá de cualquier influencia. Hasta el “How It Feels…” la banda se encontraba en Sub Pop Records, y a veces me pregunto si Jeremy Enigk aprovechó que compartía casa con Nirvana para sacar ese discazo. En fin. Hueás.

Bueno, SDRE comenzó la chimuchina del midwest, y le siguieron otras bandas más que seguían teniendo un estilo un pooooooco más punk pero con sonidos salidos del Diary, sólo que en muchas ocasiones con ritmos más rápidos y sonidos más apurados. Las guitarras siguen importando mucho. Las voces dan exactamente lo mismo. Lo importante es lo que dice esa voz. En bandas como Braid, Texas Is The Reason, Mineral (ctm Mineral: GLORY IS A SILENT THIIING) nos damos cuenta de que en realidad la música efectivamente importa, pero el discurso cala hondo con cada título y letra: The Power of Failing, Do you know who you are?, Blue boy, A dozen roses in the car / I don’t know where you are, en fin, podríamos estar hasta mañana.

Ahora tú, amigo que escucha música ¿feliz? y no entiende por qué estas bandas se esfuerzan en hacerle ver al mundo sus míseras palabras, te preguntas por qué esta música tiene fans o simplemente cuál es la gracia. He pensado mucho al respecto y tal vez mis reflexiones no tengan nada que ver con la intención real, pero el emo más que ser música triste para gente llorona es un espacio de introspección: ¿Cuánto tiempo nos damos realmente para reflexionar sobre nosotros, sobre quiénes somos y qué sentimos? ¿A veces no les resulta demasiado el trillado y colapsado mundo de las canciones de amor o -en este caso- el tE oDiO mAldItO sIsTeMa?

No sé cómo dedicarle este párrafo suelto a Weezer. Yo creo que es como la joya rara del emo, la que mezcla el rock y pone más pesado el género. Weezer vive en un mundo paralelo: un mundo que marcó fuerte después, porque su influencia dura hasta el día de hoy e incluso se notará más cuando las melodías del emo se vuelvan más pesadas y marcadas, por allá por los 2000s. Pero todavía tenemos más que hablar antes de eso.

House of Kinsella: El arbol genealógico del emo

Todo comenzó con una banda llamada Cap’n Jazz. Una especie de emo medio desordenado, gritón, con coqueteos al math rock a ratos. Todas sus canciones son lloronas y caóticas a morir, pero fascinantes. Cap’n Jazz fue una súper banda antes de que incluso nos diéramos cuenta de que era una súper banda. Hablemos de cada miembro, porque eso nos va a aclarar más el panorama:

Tim Kinsella: vocalista de Cap’n Jazz. Es una persona muy conceptual y abstracta, cuya música es más o menos difícil de digerir. Luego de que se disolviera Cap’n Jazz, armó otras bandas, como Joan of Arc, Owls (Owls tiene un toque muy Cap’n Jazz a ratos), y Make Believe. El hombre que le dio locura y corriente de la conciencia al género. Yo lo quiero tal como es.

Sam Zurick: bajista. Luego de separarse Cap’n Jazz, colaboró en los proyectos de Tim Kinsella, además de formar el proyecto instrumental Ghosts & Vodka, el cual era liderado por…

Victor Villarreal: una gran guitarra para el emo, no sé cómo más describirlo. Además de formar Ghosts & Vodka, se mantiene en la pandilla de Tim Kinsella, pero siempre he pensado que su aporte al math rock es mucho más grande post separación de Cap’n Jazz. Ghosts & Vodka es uno de los ejemplos de cómo el emo deriva en otra cosa: muchos empezamos escuchando math rock gracias a que conocíamos el emo de antes, gracias a llegar a por ejemplo, un video de Ghosts & Vodka y leer todas las bandas que te recomendaban. Gracias YouTube por este amor tan grande.

Davey von Bohlen: guitarrista de CaDAVEY LOKURAAAA TÚ ERES MI VIDAAAAA!!!1 Realmente, este hombre es una de las mejores cosas que le pasó al emo. Se fue de Cap’n Jazz precisamente para cuidar de su preciado proyecto The Promise Ring, un emo que estaba dando vuelta la esquina del hardcore punk y el pop, pero muy tímidamente.

Hace algunos años, luego de que TPR se separara (buuuu), este genio armó Maritime, una banda que recoge emo, math y le agrega una envoltura popera deliciosa. Sólo Davey podía hacerlo tan pero tan bien por la cresta.

Mike Kinsella: baterista de Cap’n Jazz, hermano de Tim. Si Nicola di Bari es el último romántico, Mike Kinsella es el último emo. Es el hombre más significativo para el género, precisamente porque compuso el disco homónimo de American Football, ése que nos hizo tirarnos de las mechas a tantos. Es fuerte pensar que de baterista del proyecto de Tim, de pronto compusiera un disco que rompió todo, para que luego de disolverse, armara su proyecto solista Owen, el emo convertido finalmente en folk.

Cuando hablamos de Mike Kinsella, hablamos de alguien que compone sus melodías y sus letras en función a todos los sentimientos que está volcando en la hueá. Como buen piscis, Mike llora por ser comprendido, porque entiendan que le gusta tomar cerveza solo, quedarse en su casa en vez de carretear, cagarla a veces con la gente y reclamar básicamente por estar vivo. Su voz de adolescente en AF además, se convierte en una voz madura en Owen: como el vino, verdaderamente. Gracias por existir, ídolo. Espero que el disco nuevo de American Football no sea malo.

Rompiendo la discoteca: el emo, templo del pop

No puedo empezar este subtítulo sin hablar de The Get Up Kids. Las primeras luces del pop punk probablemente vienen de ellos, y sigue siendo emo, y sigue siendo hardcore punk, y sigue teniendo la esencia del midwest y sigue, por supuesto, la línea de las letras mamonas y sabrosas, pero acá está el giro: The Get Up Kids doblan fuerte hacia las letras que lloran de amor (don’t worry: I’ll cath you // you’re a few years overdue. I spent them waiting here for you), que gritan tantos dramas de la adolescencia y los primeros acercamientos a la adultez (pockets empty, how can you tell me that everything will work out?!). Todo se vuelca más al pop, a las alegrías y desgracias del romance, a lo que continuó en el final del milenio. Cuánta hueá pasó en un poco más de diez años, señor.

Los 2000s. Esa época que parece ser tan nefasta para los gringos, llenas de películas de la prepa, gente que se vestía mal y la desaparición de los ídolos del pop noventeros. Lo que más me gusta del emo es que es como Ditto (¡¿?!) va tomando lo mejor de cada género, le mete un poco de punk y pá: emo para todos los gustos.

Los mejores ejemplos del giro del emo hacia el pop los tienen Jimmy Eat World y por supuesto, los enormes New Found Glory. Mientras Jimmy Eat World te levanta y te dice es bacán que seas un desadaptado, no te sientas triste, New Found Glory te dice valora lo que tienes porque es lo mejor que puedes tener, y ambos te dicen: aún así sufrirás. Así es el emo: una montaña rusa de autoestima.

nOt ReAl EmO: el screamo, internet y otros prejuicios

Hay algunos filósofos en el emo que, cual thrasher despreciando el power metal, piensan que el emo que surge después de los 2000, específicamente el que comienza a mezclar voces más ¿guturales? con sonidos hardcore punk, post hardcore, entre otros, desprecia el llamado screamo diciendo que no es emo de verdad, que es pop, que es comercial. Ay amiga. Este es probablemente el emo que más se masificó y que marcó a millones de adolescentes, gracias al acceso más global al internet y a la televisión por cable, y por supuesto: a MySpace, la red social más emo de todos los tiempos.

Uno de los cambios en el emo de los 2000 más tardíos con respecto al emo noventero y de la primera parte de los 2000 es la estética, los resultados de la masificación digital y de la identificación virtual como elemento de validación social (#EEEEEEEEEE). La gente no sólo escuchaba emo: comenzó a comportarse como tal y a llevar al extremo el género. De pronto, este giro y la necesidad tan ansiosa de reafirmar con fuerza el emo hizo que las desafinaciones propias de las voces terminara en gritos (aunque, destaquemos buenos cantantes como Dallas o Anthony Green), y las guitarras y las baterías se volvieron mucho más pesadas (hola, Pinkerton). La cosa es que dejamos los jeans tubo y los polerones que no decían nada y la ropa de repente se puso más oscura y apretada.

No obstante, el post hardcore es uno de los derivados con mayor complejidad y que manipula muchos más elementos que el emo. El emo es mucho más simple e incluso puede llegar a convertirse en poco expresivo y monótono si es que se escucha en exceso (jajaja). El post hardcore no sólo te recuerda lo que sientes o te hace cuestionarte la vida: lo hace pegándote al techo a cada rato, lo cual me encanta de esta transformación, porque incluso esas bandas que consideras más comerciales tienen una excelente recepción, porque están destinadas a hacer canciones oreja con las que te sientes 100% identificado (Hola, My Chemical Romance).

Por otro lado, está Death Cab For Cutie, que es la mezcla perfecta entre el rock/pop piolita y bien hecho con el sentimiento más emo del mundo. Las influencias de Ben Gibbard NO provienen del emo y la discusión sobre si DCFC es emo o no igual podría dar para largo, pero muchas bandas actuales representativas del género ahora tienen influencias en Death Cab y por eso es importante mencionarlos acá, además de que es una banda que me acompañó mucho en mi época más profundamente emo. Yo no considero a DCFC emo, de hecho sería conflictivo decir eso, pero bueno, es una banda que marcó harto a la misma generación que la lloraba con los grupos de los que he estado hablando, creando un efecto muy similar a Weezer.

“The Midwest Remembers”

Mientras tenemos a filósofos del emo diciendo qué es emo real y qué no, hay teóricos que describen el emo del que he hablado acá categorizándolo por oleadas. La verdad es que yo siempre me confundo cuando se ponen a hablar de oleadas, pero hagamos el intento describiendo la oleada que vivimos actualmente. Pensemos que el emo midwest se sigue desarrollando en silencio, ahogado por el boom comercial del post hardcore y que con la segmentación de los cibernautas vuelve a tomar vida de una forma muy tímida y al mismo tiempo, muy respetuosa de sus orígenes.

Gracias a sellos como Count Your Lucky Stars (El Jade Tree de la década #e) tenemos bandas que mantienen el emo noventero, con sonidos fresquitos, influencias geniales que incluso coquetean con el pop y tienen ese toque medio indie que a algunos tanto les gusta.

Lo bacán de esta época es que cada quien toma lo que le gustó de cada banda y lo convierte en algo propio. El sonido de una, las voces y las letras de otra, y así. Esta oleada del emo, gracias a internet y a las descargas gratuitas de compilados sacados por los mismos sellos, logra también ser la voz de otra generación más pequeña. Hace unos años atrás se habló muchísimo del concepto emo revival, pero como leí hace un tiempo atrás y como les expliqué hace poco: no hay un emo revival, sólo fuimos nosotros que dejamos de mirar.

Incluso salen proyectos instrumentales que sólo tienen instrumentos, sin esas voces lloronas que tal vez a ti no te gustan!! Yay.

BONUS TRACK: The Emo Diaries

Si te parece que mi amor por el emo y mi ñoñería llega a niveles asquerosos, te quiero recordar que existen los Emo Diaries. Una disquera genial llamada Deep Elm Records, de repente empieza a reunir a los mejores y a otros no tan conocidos exponentes del emo, de ese que los filósofos del emo llaman el verdadero. Hay muchos y parten desde el año 1997, por lo que hay muchas bandas que, en términos históricos, hacen un equilibrio entre el midwest y las épocas más emo de los más poperos (no por nada la primera edición comienza con Jimmy Eat World).

Además, hay temas inéditos de bandas que he nombrado acá y a través de los años también van recogiendo las mutaciones del emo correspondientes a la época. Estos compilados son ideales para los que les gusta pegarse cabezasos buscando bandas realmente anónimas que no conocen ni las mamás de los músicos, y para los que no, cachar cómo era la onda, en especial en los primeros compilados (que a mi gusto, recogen el espíritu del emo perfectamente).

“I love you, but in the end I will destroy you”

Bueno, si llegaron hasta acá con esta entrada digna de un TL:DR por parte de algún ahueonao, les daré la lista de discos mencionados en este post y algunos otras recomendaciones que deberían escuchar para ser The Ultimate Emo:

    • Rites of Spring – Rites of Spring (1985)
    • Fugazi – Repeater + 3 songs (1990)
    • Sunny Day Real Estate – Diary (1994)
    • Sunny Day Real Estate – How It Feels To be Something On (1998)
    • Texas Is The Reason – Do You Know Who You Are? (1996)
    • Weezer – Pinkerton (1996)
    • Mineral – The Power of Failing (1997)
    • Braid – Frame & Canvas (1998)
    • Penfold – Our First Taste of Escape (2001)
    • Cap’n Jazz – Analphabetapolothology (Antología, 1998)
    • Owls – Owls (2001)
    • Ghost & Vodka – Addicts and Drunks (2003)
    • The Promise Ring – Nothing Feels Good (1997)
    • Maritime – Human Hearts (2011)
    • American Football – American Football (1999)
    • American Football – (EP) (1998)
    • Owen – At Home With (2005)
    • The Get Up Kids – Something to Write Home About (1999)
    • New Found Glory – New Found Glory (2000)
    • Jimmy Eat World – Bleed American (2001)
    • Saves The Day – Stay What You Are (2001)
    • Death Cab for Cutie – Transatlanticism (2003)
    • Circa Survive – Juturna (2005)
    • Saosin – Saosin (2006)
    • Alexisonfire – Crisis (2006)
    • Empire! Empire! (I was a Lonely Estate) – What it takes to move forward (2009)
    • Dowsing – It’s still pretty terrible (2012)
    • Football, Etc – The Draft (2011)
    • Clever Girl – No Drum and Bass in the Jazz Room (2010)
    • Look Mexico – This is Animal Music (2007)
    • Joie de Vivre – The North End (2010)
    • Algunas bandas del mal llamado emo revival que destacar: A Great Pile of Leaves, Balance and Composure, Into It. Over It., The World is a Beautiful Place and I am no Longer Afraid To Die, The Applessed Cast (son más viejos pero siguen haciendo música) Pity Sex.. ¿Alguna que tú recomiendes?
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